La farmacia Gayoso de Madrid

   La farmacia Gayoso situada desde mediados del siglo XIX en la planta baja del número 2 de la calle del Arenal, es pues una farmacia madrileña de toda la vida. Lo que ocurre es que cuando se emplea esta expresión, de toda la vida, no estaría de más preguntarse, de toda la vida si, pero de toda la vida ¿de quién? No desde luego de los madrileños nacidos en el siglo XXI, la farmacia dejó de pertenecer a la familia Gayoso hace años, si bien conserva en la fachada a la calle de Tetuán dos placas cerámicas en recuerdo de su pasada identidad. Podría decirse de toda la vida de los nacidos hasta mediados del siglo XX.

   Sin embargo, la farmacia debe su conocido apellido a una serie de circunstancias que fueron produciéndose, dado que en sus inicios se conocía como farmacia Moreno. En efecto, su fundador es Vicente Moreno Miguel, quien después de realizar estudios de Filosofía en Valencia viene a Madrid a estudiar Farmacia obteniendo la plaza de ayudante de farmacia en el Hospital General de esta Corte.

   Vicente Moreno Miguel se casa con Francisca Verdejo Sánchez el 29 de julio de 1849 en la desaparecida parroquia de San Luis de la calle de la Montera. Francisca es la hija pequeña de Francisco Verdejo Páez, catedrático de Geografía del instituto del Noviciado, y nieta a su vez de Francisco Verdejo González, catedrático de matemáticas de los Reales Estudios de San Isidro. Y aquí está la primera circunstancia para el cambio de nombre. De este matrimonio Vicente Moreno no tendrá hijos.

   Lo que si tiene Vicente Moreno son sobrinos, tres de los cuales seguramente influenciados por el bien ganado prestigio de su tío, deciden estudiar Farmacia. Son por orden de edad Ramiro Estévez Verdejo, Francisco Gayoso Verdejo y Pascual Moreno Besós. Los dos primeros hijos de dos hermanas de su mujer, y el tercero hijo de un hermano.

   El 3 de agosto de 1883 Ramiro Estévez solicita un certificado de propiedad del dibujo de dos paralelogramos y una lombriz o tenia con inscripción al pie que dice Marca de fábrica registrada. Badajoz. El 18 de ese mismo mes Vicente Moreno presenta una reclamación oponiéndose a dicha concesión basándose que se trata de un diseño que le pertenece y que se halla inscrito en el registro de la propiedad desde 1881. Y que el que pretendía usurparle su propiedad era un sobrino suyo que por haber estado al frente de la farmacia que el reclamante tenía en esta corte, conocía la utilidad que dejaba la venta de aquel medicamento. Por Real orden de 23 de febrero de 1884 se le dio la razón a Vicente Moreno. He aquí la segunda circunstancia, el enfrentamiento entre tío y sobrino,

   El 10 de abril de 1890 Vicente Moreno hace, al sentir cercana su muerte, testamento, y viudo de Francisca Verdejo había vuelto a casarse. Incluso de este segundo matrimonio tiene un hijo pero es demasiado pequeño, tercera circunstancia, por lo que lega la farmacia por mitad a sus sobrinos ya farmacéuticos Pascual Moreno y Francisco Gayoso. Al hijo de su segundo matrimonio le deja las fórmulas de un gran número de productos farmacéuticos de las que es propietario y autor, las cápsulas Ferri entre otras.

   No resulta aventurado suponer que la gestión diaria de la farmacia por parte de Francisco Gayoso y Pascual Moreno, sin relación directa entre ellos, antes o después crearía dificultades. De manera que, última circunstancia, debieron llegar a algún tipo de acuerdo de modo que Francisco Gayoso quedaba como único propietario. Puede verse también en este mismo blog el post Los farmacéuticos de la farmacia Gayoso.

Anuncios