El discreto encanto de la tapa blanda

   ¡Amo los libros! ¿ A todos los libros? No, no a todos. Del libro electrónico sólo admiro la practicidad, y resulta escaso bagaje para ser merecedor de mi amor. Pero en esta ocasión no estoy refiriéndome a su contenido, porque en base a eso si soy selectivo. !Bastante selectivo! ¡Tremendamente selectivo! Histo­ria de las matemáticas, historia sin más, mejor del XVIII, y mejor todavía de España; también si Madrid anda por medio, y poco más. Lo que no dice mucho en mi favor, me duele reconocerlo, porque me limita en mi saber. La excusa del tiempo, la excusa de la necesidad de especializarse, no terminan de tranquilizarme.

   Dejémoslo para mejor ocasión, hoy estoy pensando en el libro como objeto, en el libro como resultado final del delicado trabajo de copistas, iluminadores, dibujantes, impresores, y encuader­nadores. Y mi amor hacia el libro se hace más grande a medida que el libro es más antiguo, a medida que el año de su naci­miento se pierde en la noche de los tiempos.

   Quiero aquí hacer expresa mención de una particular debili­dad, lejos de los incunables, de las encuadernaciones de pergamino, y de las lujosas encuadernaciones en piel. Lejos también de las impresiones de los maestros Ibarra y Sancha por un decir, con sus caligráficas portadas.  Amores si, pero amores imposibles en la mayoría de los casos, a los que solo es posible observar a través de la vitrina de un museo, o el escaparate de un librero de viejo.

   Mi predilección está en los ejemplares de tapa blanda, en los que esa protección del resto del libro se dibuja, se colorea, en un intento de convencer, de convertir al de momento curioso observador, en apasionado lector. Más indefensos al paso del tiempo, lejos de ostentaciones cuya belleza yo no voy a negar, me considero rendido al discreto encanto de la tapa blanda.

 VillamedianaTapa1

   El Conde de Villamediana de M. Fernández y González está editado por EDICIONES SIGLO XX en Madrid en la Avenida de José Antonio número 43. Es decir en la Gran Vía.

   La colección se denomina Capa y Espada, y como se explicita en la cubierta posterior, amor, aventuras e intriga en el escenario caballeresco y romántico de nuestra historia.

   Hasta una veintena de títulos de Fernández y González publicados en esta colección, entre los que pueden citarse El Motín de Esquilache, El Conde Duque de Olivares, y El Pastelero de Madrigal. Otros autores de esa misma colección son, R. Ortega y Frías, F.L. Parreño, Richard Brandt, y Fenimore Cooper.

   Impreso a principios de los años cincuenta, en el ángulo inferior izquierdo de la tapa parece estar escrito con trazo vertical Arroyo, que es probablemente el autor del dibujo.

   Manuel Fernández y González, (Sevilla 1821 – Madrid 1888) es sin duda el escritor que mejor representa la novela por entregas, cultivando con profusión y no con excesivo rigor, la novela histórica. Da nombre a una calle de Madrid, que une la calle del Príncipe con la de Ventura de la Vega.

 Chamberí

 

   Chamberí de Pedro Mata, editada en el año 1930 por Gabriel Pueyo (1860 -1913) librero y editor, con la primitiva librería en la calle de Mesonero Romanos.

   Con una tirada de 15.000 ejemplares, se anuncian las obras completas de Pedro Mata a 5 pesetas el volumen.El dibujante de la tapa es según puede verse en su ángulo inferior izquierdo es Ribas.

   Está impreso en la Imprenta Helénica, sita en el número 3 del pasaje de la Alhambra. Este pasaje unía, cercano a la calle del Barquillo, las calles de San Marcos y Augusto Figueroa. Tomaba su nombre por dar a él la trasera del desaparecido teatro Alhambra cuya fachada daba  a la calle de la Libertad.

   Pedro Mata (Madrid 1875 – Ibid 1946) es un escritor español, dramaturgo, periodista, y poeta, Su claridad en la exposición le llevó a ser sin duda, uno de los novelistas más leídos a principios del siglo XX.

 GritoNoche

 

   Un grito en la noche, también de Pedro Mata y quizás su mejor novela, editada por Ediciones Siglo XX ya mencionada, con un precio en rústica de 30 pesetas, y un precio en tela de 40. 

 Gonzaloezera

 

   Don Gonzalo González de la Gonzalera de José María de Pereda, pertenece a la Colección Popular Literaria, que incluye la publicación quincenal de novelas que triunfaron. Se trata exactamente del número 74 publicado el 16 de enero de 1958. No se cita explícitamente el editor, pero al dar la dirección en Madrid de Avenida de José Antonio 43, es muy probable que se trate de la Editorial Siglo XX.

   El impresor es José Ruiz Alonso en el número 2 de la calle Quiñones, de la calle San Bernardo a la plaza de las Comendadoras.  No me ha sido posible localizar el nombre del dibujante.

   Su precio, 12 pesetas, aparece en la portada, teniéndose la opción de suscribirse trimestralmente ( 6 números – 60 pesetas), semestralmente (12 números 110 pesetas), o anualmente (24 números – 200 pesetas). Aparte del descuento que se obtiene se reciben respectivamente un juego de tapas, dos, y cuatro, en cartoné, deliciosa palabra,  tapas de cartón forradas de papel, para proceder a su encuadernación.

   José María de Perda (1833 – 1906) escritor cántabro representativo del periodo realista tiene en Peñas arriba su mejor novela.